domingo, 16 de febrero de 2014

Descomponer para volver a recomponer

A la hora de hablar de la Fabricacion de un sistema complejo como es un avion, resulta bastante curioso reflexionar sobre esa forma de componer para descomponer y recomponer de nuevo.

En primer lugar, se concibe el avion como una entelequia: son planos y calculos en un ordenador. De hecho ahi esta todo, el conjunto, solo que de modo inmaterial.

A continuacion, ese conjunto, se explosiona en multitud de paquetes de informacion que van cascadeando hasta el nivel de fabricacion de la pieza mas sencilla, que se conoce como elemental, por la que se empieza el proceso de fabricacion. Y aqui, es cuando se pasa de la entelequia a la materialidad, para volver a empezar a deshacer el camino recorrido de explosionado para, poco a poco, ir volviendo a unir todos y cada uno de los complonentes elementales  fabricados hasta acabar ensamblando el avion por completo que sale de la FAL listo para ser entregado al cliente.

martes, 4 de febrero de 2014

El despotismo ilustrado

Hoy quiero hablar de un tipo de no-liderazgo, al que llamo despotismo ilustrado. Y fue un modo de liderazgo del que fui consciente hace un tiempo en una reunion  a la que acudía el jefe del jefe del jefe...
Aquella situación fue bastante curiosa. Nos sentamos todo el departamento entorno a una gran mesa cuadrada. El jefe venia, de visita, desde Francia. Y al parecer, la oficialidad obligaba a gestar un encuentro como el que tuvimos, como gesto de "cercania".
La dinamica consistía, como siempre (y cómo no), en hacer delante de éste jefe una presentacion en PowerPoint (cuánto se abusa de este medio en las empresas...) exponiendo y hablando de lo bien que iba todo, de lo bonito y lo maravilloso que era (el tema expuesto) Este jefe aparentaba estar interesado tomando notas cual empollón repelente que se sienta en primera fila (o nerd, como prefieran algunos). Asentía, sonreía... Y luego se hacía una ronda de preguntas a este jefe, a modo de liderazgo democrático, para que luego no dijeran que los jefes no nos escuchan... La gente, o sonreía y no hacía preguntas, o hacía alguna pregunta sencilla para no incomodar y cumplir con el ritual (de peloteo claro) El jefe respondía. Y si la pregunta era difícil, echaba balones fuera, porque estaba claro que si quería entrar en profundidad no tenia nada que hacer frente a la persona que tenia enfrente y que era la que llevaba el proyecto sobre el que se preguntaba.
La verdad es que aquella reunion fue bastante desmotivante, ya que los jefes deben estar para darte soporte en aquellos temas que tienes que escalar, y ayudarte a partir de donde tu, por tu posicion jerárquica, no puedes hacer más. Este jefe, sin embargo, no mostró ningun interes por ofrecerse para dar soporte, sino por oir historias de proyectos que iban bien y no daban problemas.
En fin, vino a darnos toda una clase de despotismo ilustrado: Todo para el pueblo (muchas formas de liderazgo democrático), pero sin el pueblo (es decir, que las formas no pasaban de formas, y lo que de verdad tenia que escuchar, lo obviaba).